Que era en si lo que yo podia o tenia que hacer, debia o iba a hacer con mi hija? Que tanto era o cual era el limite de lo que yo podia hacer por ella? Ademas de alimentarla, cuidarla y protegerla cual era mi rol? Se limitaba mi papel a cruzar los dedos para que todo “saliera bien” despues de llevarla al doctor, a la escuela, a la iglesia, al ballet, a las clases de natacion y al psicologo? O podia yo plantearme un proyecto, desarrollarme un perfil, crearme un puesto mas efectivo, aplicarme y ejercer un rol mas determinante, mas poderoso, mas pro-activo y significativo en la vida de mi hija?
No podia hacer menos que eso y me fascinaba el reto. No hay nada mas divino en la vida humana que el poder de transformarla. Como dijo mi padre a la gitana que ofrecia “adivinarle” la suerte: “No quiero que me lea la suerte, quiero que me la cambie!”.



Hola Liliana!!!…sigo pendiente de los avances de tu blog…me encanta!!!