La vida es una sucesion de entradas y salidas. Desde el mero momento de la concepcion hasta ese ultimo instante en que salimos del plano humano y cristianamente hablando entramos en la mansion celestial.

Entrar a ejercer la funcion de padres significan entradas y salidas al hospital, a la casa, la escuela, a las tiendas, a los parques de diversion, etc. Ciertamente asi transcurrio la infancia de mi hija. Ahora recuerdo cuando a sus 15 dias de nacida y reloj en mano me di cuenta que el producto lacteo que habia entrado a su organismo no habia salido. Presa de miedo tipico de las primerizas y siendo Domingo no me quedo mas remedio que internarla en calidad de emergencia y celebrar su primera quincena en el hospital. Me tomo 2 anos pagar los honorarios de pediatras que dejaron el golf dominical para acudir a certificar que la nina no tenia ningun problema y que la mama necesitaba relajarse.
Estando aun en periodo de prueba, me di cuenta que si deseaba desempenar bien mi trabajo y lograr optimos resultados deberia buscar apoyo. Faltaba tanto por venir. Deseaba entrar a cada etapa de su vida junto a ella con la ilusion de verla crecer y de alcanzar un futuro brillante. A este punto podia valorar que cada etapa seria un nuevo reto. Iria saliendo de cada etapa cuando ella supiera caminar, cuando se fuera a la escuela, cuando saliera de casa a jugar con los amiguitos, cuando tuviera su primer amor, cuando se graduara, cuando viajara, cuando se casara.
Todo parecia ser que mi nuevo puesto seria como una puerta giratoria en la que continuamente estaria saliendo de etapas para entrar a otras nuevas. Cuantas grandes y pequeñas decisiones tendria que tomar cada dia. Algo realmente abrumador para alguien que no contaba con la preparacion necesaria. Habia entrado a desempenarme en un puesto que no conocia, que no podia tomar a la ligera y del cual jamas intentaria salir. Habia entrado para quedarme a desarrollar la mas apasionante y delicada tarea que puede ejercer un ser humano: ser el padre o la madre de otro ser humano.


Liliana… nada mas hermoso que ir pasando de etapa en etapa, si algo me ayudo a disfrutar cada momento a mis hijas fue haber tenido la portunidad de hacerlo bajo la lupa de PadRes, que hermoso narras lo de las puertas giratorias, no podia estar mejor descrito…gracias!!! … de verdad que esto lo estoy disfrutando…